miércoles, 3 de febrero de 2010

El enano saltarín. (Cuento contado por un familiar)


Un día, el rey Álvaro paseaba por sus dominios, cuando se tropezó con un molinero que iba al mercado para vender su harina, dio importancia a su hija.
-Mi hija, además de hermosa puede hilar la paja en oro.
Total, que después de hablar, el rey mandó a dos secuestradores para capturar a la tal hilandera. Ya en palacio, la chica lloraba lamentándose de su padre por haber mentido. Esa noche en el palacio apareció un enano dando saltos, y le dijo.
-Yo te ayudaré, a cambio de ese precioso collarín que llevas.
La chica aceptó y cuando el rey entró en la habitación llena de paja, ahora convertida en oro gracias al enano, quedó asombrado y metiendo a la pobre chica en otra habitación llena de paja. Otra vez apareció el enano ayudándola otra vez, dándole una pulsera. El rey entró en la enorme habitación, quedándose boquiabierto. Pero el rey no se fiaba, comprando así kilos y kilos de paja.
La hija del molinero, llorando descontrolada porque no sabía que hacer, esperó, a ver si por un poco de suerte aparecía el enano y efectivamente apareció. Ayudándola, pero esta vez la recompensa fue su futuro hijo. Después de unos cuantos años el hijo nació y apareció el enano en busca de él, pero chica no aceptó y el enano de rabia pegó un pisotón en el suelo, clavando su pie hasta la mitad, él intentó sacarla haciendo fuerza y de tanto, tanto tirar el enano se partió en dos.
Y la chica y su hijo fueron felices zampándose cuatro perdices.


FDO:Darío Abad Tarifa

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